Sunday, November 13, 2016

IX. 4° Encuentro de Escritores y Artistas Sanmiguelinos / Conferencia: SAN MIGUEL EN LA POESIA DE DEMETRIO QUIROZ MALCA: Luzmán Salas Salas


IX. 4° Encuentro de Escritores y Artistas Sanmiguelinos "FORTUNATO ROJAS CABALLERO - JUAN MENDOZA ROJAS DEL PERU" - ¡Reviviendo el Teatro!
03 de Nov. 2016.
I Noche Cultural: Homenaje al Señor Fortunato Rojas Caballero

 
 Poeta sanmiguelino Demetrio Quiroz-Malca

Conferencia:

SAN MIGUEL EN LA POESIA
DE DEMETRIO QUIROZ MALCA

Por: Luzmán Salas Salas

 Dr. Luzmán Salas Salas

Demetrio Quiroz Malca, insigne y laureado poeta sanmiguelino (San Miguel de Pallaques, 1924 – Lima, 1992), vate culto, lírico intuitivo, metafísico, simbólico, purista y abstracto, es una de las voces líricas más sobresalientes de la poesía peruana.

Para encontrar la polivalencia de su lirismo y lograr una visión integral de su obra debemos realizar una mirada caleidoscópica.  Así llegaremos al humanismo, el amor y la ternura, la soledad y la esperanza como temas medulares de su inspiración.
 
 
Por ahora solo pretendemos mostrar las alusiones poéticas a su tierra natal, San Miguel de Pallaques, junto a ciertas evocaciones trascendentales de su infancia, sin pretender con ello caer en el indisculpable error de considerar a Demetrio Quiroz Malca como un poeta localista o regionalista. Todo lo contrario. Demetrio Quiroz Malca es un poeta que universaliza su canto tramontando estrechas fronteras.

Examinando sus valiosas y principales obras poéticas, nos encontramos con indudables referencias a su lugar de origen. En primer lugar, ubicamos indicios de su ascendencia rural:

Presencio en mi evidencia mundos bellos
bogar aires primeros: melodía
creada en la cabaña, en los cabellos

que afloran como tallos, alba pía
en nieve renovada y en destellos
del pecho que ha nacido a la armonía.

                               (“Presencio en verdes cielos bajo rezo”.
                                    En: Mármoles y vuelos)

En el poema “Tal mi sueño y mi canción” –que cierra la obra Tierra partida (1948), con la cual obtiene la Mención Honrosa en el Premio Nacional de Poesía (1949)- Demetrio Quiroz Malca se torna premonitorio y anuncia su vuelo a las alturas para encontrar su otro yo, el yo de poeta encumbrado, dejando atrás humo y nube, llevando en sus bolsillos sus versos a fin de plasmar su caro anhelo, y luego agigantarse como poeta renovado:

TAL MI SUEÑO Y MI CANCIÓN

                   ¡PADRE MÍO: si es posible, aparta de mí este cáliz,
                                          mas, hágase tu voluntad y no la mía…!
                                                                              Jesucristo

-Apártate nube, apártate de los hitos profundos,
apártate, nube, apártate…

Un grito aislado pierde sus arterias,
un segundo muere de sed en el páramo.

Yo contemplo a otro que soy yo, creciendo
entre humo tenue.

Oigo voces verdes y pájaros.
Solo han quedado –me digo- agallas, algunos vasos de leche
y un corazón remendado que cuelga de un único árbol.
Y mis versos están en mis bolsillos.

Estalla en el horizonte ala gigantesca.

-Es la música renovada- replica mi sombra:
Abrazados, con gotas de lluvia en las mejillas,
se acercan ángeles nuevos.

Vuelo a ofrecerles mi canto.

El árbol enjúgase sus lágrimas y ríe hojas…
Tal, hermanos, mi sueño y mi canción.

En el poema “A Lucas, perrito de mi infancia”, de su obra La voz elemental (1955), el poeta evoca su niñez:

…………………………………………………………

Mejor así, grito
dormido bajo el sauce
jubiloso
de nuestra ronda temprana.

       Mejor así,
de lo contrario no hubieras sido Lucas,
bandera alegre en el viento
-tu cola-
defensa de mis pasos inseguros
-en el ladrido rotundo.

       ¿Ves?
Y tú ahora eres tan solamente eco
en mis oídos
y en la noche;
       tan solo inocencia en el arpa
purísima del campo,
de nuestro campo.

       Mejor así.
Mejor.

En la obra Ventana al cielo (1958), ubicamos el poema titulado “Poema a la inocencia”, que no es sino la dulce evocación del amor lejano:

POEMA A LA INOCENCIA

Releo mis versos antiguos
y aún me veo niño jugando en el jardín
que tus ojos construyeron para mí:
¡Qué fresca era, entonces, la alegría!
¡Qué casto el rocío en el mundo!
¡Qué joya la estrella en tus mejillas!
¡Qué amor, el amor nuestro!
¿Recuerdas? Yo asido de ti, tú asida
de mí. Entrambos: mi alma, tu luz.
Releo mis versos antiguos
y aún escucho tu voz, dulce, lejana, cristalina.


En el libro Poemas del Ángel  (1962), Demetrio Quiroz Malca retoma la evocación de la infancia en clara alusión a su lugar natal:

         Por las tantas auroras
que la infancia escanció en el tiempo
y su follaje,
viajo en mi fe andariega a la comarca
soleada de recuerdos
y rostros familiares;

         por los tantos luceros que bebió
la noche en el surco
preciso del milagro,
viaja mi corazón al corazón del mundo;

         por los tantos estandartes de justicia
que encendió el maizal
y sus gorriones
vuela mi esperanza a renovar su canto.

         En verdad, retorno alegre a la fuente
primera del descubrimiento,
a la luz que pinta mariposas
y palomas para el viento;

         para el trigo que ondulaba gualdo
como el sueño;
para el hombre de mañanas limpias.

         En verdad, retorno a la vida, al amor,
Ángel mío.

 

Debemos enfatizar que en el trascendental y polisémico libro Del mundo en que vivimos (1987) la presencia de San miguel de Pallaques es más evidente y fácilmente perceptible. Los cuatro cantos que lo conforman constituyen una síntesis de su importante creación lírica, sin duda un testamento literario de su significativa producción poética:

         Dejo el mundo, empero, rendido
al recuerdo de frescos capullos y exorcizantes
espinos.
                                             (En: Canto tercero)

Por último, leamos los versos alusivos a su entrañablemente añorada tierra natal:

                          8
…………………………………………………

         Cuánta luz debí beber
de sus castas fuentes, allá en mi pueblo
donde mi madre se vestía
de rubias mañanitas para tejer

         -con el candor de su inocencia
y adorable sencillez-

         El manantial largo para la Fiesta Grande
o para el Pan del Pobre.

         Cuánta luz debió colmar el Cielo
y las alegres farolas del amado mundo
que tengo en mi corazón:

         San Miguel de Pallaques, donde
aprendí a escribir amor en la Cantora…

         Al tiempo que el destino empezaba
a arrancar, uno a uno, los pétalos
del entonces girasol que fui.

         Cuánta luz, evidentemente debió
encandilar los despreocupados
y hasta inconscientes días de mi infancia,
en donde sí fulguran, perdurables
y grandiosos:

         Mi Madre
         Mi Pueblo
         Mi Primer Amor:

         “Dejo el mundo
         paso a paso”.

 Poeta sanmiguelino Demetrio Quiroz-Malca




 Difusión de la obra poética de Demetrio Quiroz-Malca
 
Casa donde nació y vivió el Poeta Demetrio Quiroz-Malca, en San Miguel de Pallaques (Cajamarca).

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