Saturday, August 30, 2014

LLAPA: MITOS Y LEYENDAS: entrañas de la literatura llapino sanmiguelina / Víctor Hugo Alvítez Moncada


Crónicas de Pis@diablo                                       (Para la Revista Cultural ILLAPA)

LLAPA: MITOS Y LEYENDAS:
entrañas de la literatura llapino sanmiguelina

Víctor Hugo Alvítez Moncada
pisadiablo100@hotmail.com

Poco se conoce o ha difundido en nuestra provincia el interesante libro: LLAPA: mitos y leyendas, Trujillo, 1999, 204 páginas, del prestigioso maestro y escritor llapino Alberto Eulogio Becerra Solís (1908 - ?), constituido por ocho relatos de nutrido sabor telúrico y bella morada de sus recuerdos y añoranzas como es Llapa, recinto sagrado elevado en podio andino, protegido desde tiempos remotos del Apu Illapas o dios del trueno o relámpago –de donde proviene su nombre- y quien dejó degollado, erguido y petrificado por siempre a Apullayqui atrevido invasor de estas sus ricas y fértiles tierras, hoy conocido como fortaleza El Castillo, perteneciente actualmente a jurisdicción del distrito San Silvestre de Cochán, provincia San Miguel, Región Cajamarca.

Alberto Eulogio Becerra Solís, maestro de varias generaciones, realizó estudios primarios en viejo Centro Escolar 79 de su natal Llapa, secundarios en glorioso “San Ramón” de Cajamarca y, Escuela Normal Mixta de esa misma ciudad. Consagró 35 años consecutivos a forjar nuevos hombres de la Patria en su misma escuelita, desde los 19 años que inició su ardua labor magisterial al ser nombrado Director, hasta su pase al retiro con sienes coronadas de laureles y gratitud en el recuerdo y memoria de sus discípulos, hoy hombres de bien y orgullo de su pueblo; trasladándose en 1970 a radicar en Trujillo. “A ti Oh! Maestro, dedico este canto/ escrito en el llanto de mi eterna gratitud;/ hoy ya soy un hombre y sé lo que vales/ por tus ricos caudales de amor y saber”. (De: Granitos de espigas).

Maestro a dedicación exclusiva, íntegro; aparte de sus enseñanzas, su vida, su lar, la naturaleza, sus tristezas, alegrías y esperanzas, sus alumnos y colegas, inspiraron en él relatos y poesías que con el tiempo fueron viendo la luz. De esta sabia y fecunda cosecha conocemos y admiramos: LLAPA: mitos y leyendas (1999) y Granitos de espigas (poesía, 2001); a espera de los pendientes: El rescate de la Perla (novela), Las tres huerfanitas, y Lobos y chacales (cuentos).

LLAPA: mitos y leyendas se compone de los relatos: “Las viejas y el mal paso de don Lorenzo”, “La campana de oro”, “La matanza del cerdo o coche guanchi”, “El compadrazgo”, “El cipra pacha”, “Los duendes”, “La minshula” y “La triste historia de un loco”. Todos ambientados en el lugar amado, unos recogidos de fabulosa e inagotable tradición oral, otros de la convivencia, tradiciones y experiencias del inquieto maestro. Hoy, motivos suficientes para renovar nuestra admiración a su desprendimiento, revalorar y proteger su legado como patrimonio cultural del pueblo de Llapa ante amenazas de apropiación ilícita y/o hurto de derechos de autor; al sentirnos extrañados cuando en concurso de cuentos escolares en Cajamarca aparece ganador “La minshula”, dando nombre a nuevo libro, sin siquiera conocer su verdadera procedencia y copia fiel de su original, hecho que debe llamar la atención a llapinos y sus discípulos para conservar incólume salvaguardando la creatividad intelectual del ilustre maestro, difundiendo con mayor firmeza su obra, incorporando al “Plan lector” de esta región y especialmente a la conciencia infantil y nuevas generaciones de educandos, consolidando así su identidad.

 

Su grato alumno Dr. Carlos E. Becerra Palomino, encargado de prologar su obra LLAPA: mitos y leyendas, indica: “Al leer estas páginas llenas de calor humano y de amor al terruño, con historias como la descrita y otras no menos sugerentes, narradas en forma sencilla y amena, con una acertada descripción de los paisajes, giros idiomáticos de la región, situaciones bien concebidas y personas que parecen cobrar vida propia no podemos sino admirar la rica tradición oral de nuestros pueblos y rendir homenaje a quienes en forma silenciosa contribuyen a resaltar nuestro folklore y valorar nuestras costumbres ancestrales. Estas páginas solo pueden ser escritas por un pedagogo comprometido con su entorno social, como Alberto Eulogio Becerra Solís, uno de los más destacados educadores que ha tenido San Andrés de Llapa, hermoso pueblo de los Andes del Perú, en el departamento de Cajamarca, un distrito que se caracteriza por la calidad intelectual de sus hijos que han descollado en el país y en el extranjero gracias a los conocimientos iniciales que recibieron en su tierra natal de brillantes maestros”…

Desde las entrañas de la literatura llapino sanmiguelina, no debemos descuidar otros paradigmas del desarrollo cultural y social originarios de Llapa como el artista, escultor, compositor Juan Hernando Becerra Suárez (1926), autor del Himno y escudo de Llapa y varias glosas literarias dispersas; Leoncio Cieza Becerra (¿?), autor de publicaciones breves especialmente en narrativa y poesía para niños, vivió en Trujillo; César Armando Romero Tejada (1928), desempeñó delicada misión educativa en Chuad, Llapa, San Miguel y Trujillo. Amante de la música, pintura y poesía; autor de varios himnos y canciones que inmortalizan su tierra. Inolvidables son los recuerdos en nuestro pueblo. Afincado en Trujillo, dirigió el Conjunto Musical “Ancash”. Compartimos el I Encuentro de Escritores y Artistas Sanmiguelinos “Demetrio Quiroz-Malca”, el 2013, donde arrancó arpegios a su mandolina, volviéndonos a despertar el orgullo en sus versos encendidos de nobleza, bondad y amor: “Pisadiablo me llaman porque puedo/ vencer las tentaciones del falaz,/ no es conmigo ni el engaño ni el enredo/ llevo en alto el pendón de la verdad”… Jorge Aliaga Terrones, maestro universitario, autor de textos y variadas crónicas de sus atesorados recuerdos; brindó sus enseñanzas en Colegio “San Miguel” y Universidad de Cajamarca. Igualmente a los poetas y narradores: Camilo Terrones Cotrina (1947) y Ciro Mendoza Barrantes (1958) de San Silvestre de Cochán, comprensión de Llapa hasta 1966 que asciende a distrito y, seguramente una nueva generación de jóvenes valores vislumbrando el porvenir. Especial alusión merecen los escritores: Socorro Barrantes Zurita y Guillermo Bazán Becerra, cajamarquinos descendientes llapinos, gestores de la atesorada Revista Cultural “ILLAPAS”.

A los cuentos sobre la campana de oro, duendes, shapingos, minshulas, y otros seres sobre naturales tratados por mayoría de autores citados, se suman en San Miguel: Antonio Goicochea, Walter Lingán, Alfonsina Becerra, Octavio Quiroz, Tito Pérez, etc., y,  en las “Bodas de Oro” de nuestra Provincia San Miguel, nos enaltecernos del terruño donde hemos nacido y enriquecido el alma de tanta belleza, herencia y bondad natural y cultural.

San Miguel, “Tierra de Pisadiablos”,  julio del 2014.

Revista Cultural ILLAPA llega a su edición N° 5


UNA OBRA MÁS

 Guillermo Bazán Becerra

N. de R.- ILLAPA, no 'Una obra más', una gran obra cultural estimados hermanos y padres de tan valiosa revista, ejemplo para todos y única en su género en nuestra provincia y seguramente la región. Hagamos votos y especialmente dispongamos nuestra colaboración económica para con mayor continuidad ofrezca sus granos de esperanza e ilusión. Digo para ellos, sus gestores, "...Especial alusión merecen los escritores: Socorro Barrantes Zurita y Guillermo Bazán Becerra, cajamarquinos descendientes llapinos, gestores de la atesorada Revista Cultural “ILLAPAS”. Pisadiablo.



 Socorro Barrantes Zurita
Guillermo Bazán Becerra, cuarto de la foto


Como cada año, a fines de agosto, con la poeta y escritora cajamarquina Socorro Barrantes Zurita elaboramos la Revista ILLAPA, que en este 2014 cumple su primer lustro. Aquí están las carátulas de esos ejemplares, que al publicarse obsequiamos en la fiesta patronal del Señor Nazareno Cautivo, Patrón del Distrito Llapa, en la Provincia San Miguel.

Esta publicación es la única que de forma continuada, en edición anual, se publica en la Región Cajamarca, suponiendo también que es la única a nivel de muchas regiones del Perú. No tiene fines comerciales sino sólo de divulgación cultural, predominantemente busca despertar y reforzar la identidad regional. La iniciativa y entrega de los dos creadores y editores de ILLAPA constituye un homenaje de gratitud a nuestros ancestros, porque ambos hemos nacido ya en Cajamarca.

Nuestro sueño es que pudiera ser tomada como ejemplo en otros lugares e imitarse, porque con obras así mejoraría muchísimo nuestro país.

Quienes deseen poseer en imágenes estas revistas, sírvanse solicitarlas al correo gmobazanbecerra@gmail.com, pero indiquen los siguientes datos:

1) Nombres y apellidos.
2) Lugar de residencia (Perú o extranjero),
3) Correo,
4) Ocupación,
5) Motivo por el cual desean recibir las revistas.

Pueden compartir esta información para que otras personas puedan también.

Guillermo Bazán Becerra
gmobazanbecerra@gmail.com

 






FELIZ DIA ENFERMERAS Y ENFERMEROS DEL PERÚ / Antonio Correa Malca.

FELIZ DIA ENFERMERAS Y ENFERMEROS DEL PERÚ

Felicitaciones a las Enfermeras en su día. Reciban todo el cariño, respeto y agradecimiento que se merecen en la noble labor que desempeñan, saludos especiales en este día y cada uno de los días porque su trabajo donde se mezcla el amor y el conocimiento es Precioso.

Es más que un trabajo el de la enfermera, es entrega total en el cuidado, el cariño, el consuelo, la palabra justa, la sonrisa en medio del dolor.

La labor de la enfermera es fundamental y requiere de mucho esfuerzo y sacrificio, por esa razón ellas merecen recibir un homenaje especial y esa es la causa de que se haya creado el Día de la Enfermera.

Creo que en cada lugar en donde hay una enfermera, hay una mano amiga, que apoya, consuela, ayuda y hace lo mejor, porque la misión que le ha sido encomendada por Dios es grande, cuidar y cuidar es tan complejo.

Un día en el cual se felicita a aquellas mujeres que como ángeles de la guarda de los enfermos.
SIEMPRE CON EL ALMA Y LA TAREA DE SERVIR.
FELIZ DIA ENFERMERAS Y ENFERMEROS DEL PERÚ, Y EN ESPECIAL A LAS ENFERMERAS QUE TRABAJAN EN ESSALUD.
Fraternalmente,
Antonio Correa Malca.

EL LANDARUTO. Tradición sanmiguelina / Antonio Goicochea Cruzado


EL LANDARUTO

Tradición sanmiguelina
Escribe: Antonio Goicochea Cruzado
Imagen: EDUCARTE

 

El landaruto, es la fiesta familiar que se hace en el primer corte de cabello de un niño, preferentemente en el área rural. Suele realizarse en el cumpleaños, entre el segundo y el quinto. Para ello se escogen los padrinos entre las amistades o familiares con mayor posibilidad de hacer buenos regalos. En algunos casos puede ser que el familiar o amigo pida ser el padrino de corte de pelo.
La víspera de la ceremonia, la mamá ha mingado a las vecinas o amistades de mayor confianza para hacer los preparos para la comilona. El papá se ha encargado de contratar a la banda típica de músicos o al mejor equipo de sonido del lugar. Los cuyes cuelgan de poste a poste, las gallinas rebosan las lipas.
Llegado el día, por la mañana, las mingas llenan  las pailas de papas peladas, hacen sonar los batanes en la molienda de condimentos y rocoto y barren la casa.
Antes que el sol se oculte, el papá, estrenando sombrero de palma y poncho merino, botella en mano recibe a los invitados. Ya se dejan escuchar los acordes musicales, que van poniendo el ánimo en punto.
Por la noche, la madre, ataviada con el mejor traje y con sombrero nuevo de palma, es ubicada en una silla en el lugar más destacado de la sala, que puede ser también al centro, carga en faldas al niño, al cual se le han amarrado mechoncitos de pelo (shimbas), los más que se han podido para dar oportunidad de más cortes.
Los padrinos, marido y esposa, con tijeras en mano, cortan sendos mechoncitos
del ahijado. El público ha guardado solemne silencio esperando el anuncio de su regalo, de acuerdo de la dimensión de él son las vivas, hurras y aplausos del público asistente.

En nombre de Dios comienzo
landay landay
y de la Virgen María
landay landay
con su noble compañía
landay landay.

Suenen las tijeras,
landay landay
pasen al padrino,
landay, landay
que done un becerro,
landay, landay
para su ahijado,
landay, landay
a la señora madrina,
landay, landay
una vaquita,
landay, landay
para su ahijado,
landay, landay
al señor…
landay, landay ,
etec.

Pasen las tijeras
landay, landay,
que el padrino va a cortar
landay, landay,
y un torito le dará
landay, landay,
a su querido ahijao
landay, landay,
el padrino ya cortó
y un torito le dejó
landay, landay,
vivas al padrino
landay, landay,
que no es  chapecandao,
landay, landay…
¡Que viva el padrino!,
¡Que viva la madrina!,
rarrarrá, rarrarrá .

La banda típica de músicos, alegre toca una diana.
Los preparos han incluido buena dotación de pisco, cerveza, aguardiente y chicha de jora. Para el brindis, el padre coloca delante del padrino una caja de cerveza, una de pisco, unas botellas de aguardiente, un cántaro de chicha y un vaso.

-Usted manda, le dice el padre al padrino.

¡Qué ha dicho con eso!, contesta. Brindo por mi ahijao y su felicidá, acompáñenme con este vasito. Se sirve un vaso lleno de cerveza, lo toma de un solo tirón, entrega la botella al papá y empieza a circular la bebida para toda la concurrencia.
Acto seguido entregan las tijeras a los demás asistentes que ordenadamente han formado cola. Un familiar cercano va tomando nota de los regalos. Éstos pueden ser en dinero o en especies. La anotación es importante porque de acuerdo a ella se servirá el “agrado”, plato que los padres comparten con todos los asistentes. En algunas oportunidades se proporciona alfileres o imperdibles para que los oferentes prendan billetes en la camisa del niño.
Los asistentes toman cerveza, pisco, aguardiente y chicha según sus preferencias y ganas.
Si el regalo es un toro, o un potro, el donante recibe una “lapa” con seco de trigo, ajiaco de papas, diez o más cuyes fritos, una gallina estofada y un costillar de chancho.  Es obvio que, por lo abundante, no podrán comerlo todo ese día, por lo que con el resto harán  “chane”. Si los oferentes han dado un billete de diez soles o solo han venido a acompañar, recibirán un caldo de gallina y un plato con ajiaco y un cuarto de cuy. Nadie queda sin ración.
El baile viene por añadidura. La banda de músicos ejecuta huaynitos, cashuas, marineras; y, en los últimos tiempos cumbias y salsas. Después un potente equipo de sonido reemplazará a los artistas.
Los asistentes, debajo de ponchos o chales, tienen a buen recaudo sus linternas de mano a pilas, para cuando se retiren vayan seguros por los caminos. Quien ha podido resistir la jarana hasta la madrugada recibe un apetitoso caldo de cabeza de carnero y ya puede retirarse hasta donde vino.

Glosario:

Agrado, comida que se sirve en ceremonias familiares.
Chane, costumbre sanmiguelina y cajamarquina que consiste en llevar para la casa la comida que no se consume en una invitación. Los anfitriones suelen prestar mates y manteles para ello.
Mingar, invitar a vecinos o amistades a ayudar en labores hogareñas o de labranza con la promesa de retribuir los favores recibidos de la misma manera
Mate, mitad de calabaza. Hay desde pequeños, que reciben una comida normal, hasta tan grandes cuya capacidad puede ser de cinco kilogramos de comida. Lapa es un mate bien grande.
Landa, mechón desordenado de pelos. Landoso, que tiene muchas landas. Landaruto, corte de landas.
Preparos, preparativos, conjunto de alimentos, bebidas y vituallas que serán empleados en una fiesta familiar.

En el Taller de Arte Textil Arcángel San Miguel de la señora Martina Hernández, junto a ella: Víctor Hugo Alvítez, Antonio Goicochea y Guillermo Bazán Becerra, antes del I Encuentro de Escritores y Artistas Sanmiguelinos "Demetrio Quiroz Malca. Foto: Pisadiablo.