Thursday, June 06, 2013

“LOS ESCRITOS DEL OIDOR” Y EL EJERCICIO HIPOTETOPOIÉTICO / Antonio Goicochea Cruzado


“LOS ESCRITOS DEL OIDOR” Y EL EJERCICIO HIPOTETOPOIÉTICO
  
Los Escritos del Oidor, de William Guillén Padilla (Hualgayoquino-Cajamarquino-Peruano, con una perspectiva de convertirse en ciudadano del mundo), va por su tercera edición, lo que dice de la acogida que este libro de hermosos relatos ha tenido en el público lector de Cajamarca, del Perú y del Mundo, ya que Lluvia Editores (febrero 2007) lo ha puesto a disposición de la hispanidad.
Son 146 relatos que guardan la estructura de cuento: narración breve, oral o escrita, de un suceso real o imaginario; aparecen en ellos un reducido número de personajes que participan en una sola acción con un solo foco temático, de una estructura que permite una lectura placentera.
En los relatos hay condensación, acontecimiento inicial, acontecimiento central, eje alrededor del cual se organizan las demás acciones o hechos; tensión “in crecendo” (crisis); punto de quiebre (como lo dice el propio W.G. en sus conferencias) y disolución, nuevo clima o anticlima (como lo dice Saniel Lozano A.). Ya lo decía Gracián “si lo breve bueno, doblemente bueno”. Demuestra maestría en el arte de narrar.
W. Guillén dirige su atención hacia una economía narrativa, es conciso. Breves y condensados son sus relatos, se interesa más por las motivaciones de los personajes que por los propios sucesos, sin dejar de lado a estos últimos. Logra establecer un sutil equilibrio entre la importancia del personaje y la importancia de la trama.
En los cuentos de Guillén, lo fantástico aparece siempre vinculado al juego mental, y sus elementos recurrentes son el tiempo, los escenarios, los laberintos imaginarios. Desbordan en fantasía, muertos que narran su vida (La muerte, además, es el tema recurrente en los relatos), animales que piensan, perros que conversan,  seres de otras lindes: etc. Relatos no ausentes de crítica a nuestra sociedad, comparten invariablemente la fusión de fantasía, realidad y compromiso político. Crea un mundo ficticio intenso, nos ubica en Torón y Paitaó, al que con sutileza critica, profundizando en la psicología de los personajes.
¿De dónde vienen los recuerdos de William Guillén? Imagino a la querida y recordada abuela materna de W.G. con una visión mágico religiosa, relatándole cuentos de aparecidos, de almas en pena, de maitines y de penitentes en Semana Santa, de perros que aúllan a la presencia del alma que transita en pena, de pordioseros trashumantes, de líderes comunales o bandoleros que se roban bienes ajenos y que él ahora nos lo transmite transformados, a nosotros que por estar muy imbuidos del inconsciente colectivo andino (cajamarquino) lo sentimos tan cercanos. Guarda, en símbolos, la memoria de sus orígenes.
Los cuentos tradicionales y maravillosos (o real-maravillosos) han despertado siempre un inusitado interés en los humanistas y estudiosos, por sus características peculiares de encantamientos que hacen referencia a lejanos mitos y a una conciencia colectiva histórica de los pueblos.
La hipotetopoieses, en el proceso lector, es la capacidad de formular hipótesis y de refutarlas o confirmarlas. Esta capacidad debe cultivarse permanentemente para ser buenos lectores. La lectura de los relatos de W. Guillén, permiten un permanente ejercicio hipotetopoietico. 
Un ejemplo de este ejercicio lo encontramos en el relato:  REPREGUNTAS.
-¿Si nos mordiera en el cuello, querido profesor? ¿Si en el cuello nos mordiera?
Antes de continuar, sírvase contestar las siguientes interrogantes: ¿Quién es el autor?, ¿En qué libro aparece el relato?, ¿Qué hipótesis puede formular respecto del título?, ¿De qué tratará el relato?, ¿Cuál será el escenario en que se desarrolla el relato?, ¿Qué nos quiere decir el autor con la expresión: ¿Si en el cuello nos mordiera?, ¿Cómo continuará el relato?. Hipotetice.
La pregunta enlutó la clase y convirtió en un gran hielo al postulante para la plaza de profesor de primeros auxilios que a nuestra escuelita llegó dos días antes, con zapatos charol y terno inglés.
¿Acertó usted?, ¿Qué nos quiere decir el autor con las expresiones: La pregunta enlutó la clase y convirtió en un gran hielo al postulante… ¿Qué nos dice la expresión “(…)  llegó dos días antes, con zapatos charol y terno inglés. ¿Cómo continuará el relato? Siga hipotetopoiético.
Minutos antes había explicado, con gran destreza, las dife­rentes maneras de prevenir la muerte si a alguno de nosotros nos mordiera -Dios nos libre- una víbora.
-Pero, querido maestro, ¿si la mordedura fuese en el cuello mismo? ¿Si la víbora lo hiciera cuando estamos durmiendo en el campo?
Como una estatua remojada en luna, el profesor seguía de pie, mirándome, cual serpiente presta a devorarme.
-¿Nos aplicaríamos torniquete en el cuello, querido profesor? ¿Podríamos respirar? ¿No sería mejor la muerte?
¿Acertó usted? ¿Qué nos quiere decir el autor con las expresiones: …”como estatua remojada en luna”. ¿Cómo continuará el relato? Siga hipotetopoiético
El maestro primario mordió la tiza y huyó por el primer blanco que encontró: la ventana abierta del salón de clase. El jurado lo descalificó con el siguiente argumento: no tiene capacidad para responder las insistentes y sencillas preguntas formuladas en clase.
El curso de primeros auxilios continuó sin tener profesor y los alumnos nos dedicamos -en las horas que correspondían al curso- a buscar víboras entre las piedras de la calle más alejada de la escuela, tal y como lo habíamos convenido con los miembros del jurado, que a preguntar de ese modo nos enseñaron.
¿En qué medida sus hipótesis se confirmaron?

Otro ejercicio: Usted, plantee libremente sus hipótesis: ERRAR HUMANO ES.
Sí que era bonita, como una muñequita. Bonita y amable, la cabaretera de quien me enamoré a la primera mirada. ¡Qué andar! ¡Qué ojos! No hubo palabras para describirla a plenitud. Era una diva. Un caramelo. Agua fresca y limpia en cualquier desierto.
Así era ella, la más más cabaretera de «El Jardín de las Delicias». Era, digo, en pasado, pues ella era él y ya no hablo más.

N. de R. William Guillén Padilla, es hijo de madre sanmiguelina, nieto del recordado  señor Tomás Padilla Mendoza. Pis@diablo

Tuesday, June 04, 2013

“MI LORITO PARLANCHÍN Y OTROS CUENTOS” / A OJOS DE MIGUEL GARNETT



“MI LORITO PARLANCHÍN Y OTROS CUENTOS”

A OJOS DE MIGUEL GARNETT



Cuando yo era niño, en mi casa había un hermoso baúl, tallado con escenas orientales y con una chapa curiosa de bronce; pero lo más fascinante de todo era lo que se escondía adentro.  Allí había tal variedad de cosas para estimular la imaginación que yo y mis amigos nos divertíamos mucho creando cuentos en torno a ellas.  Había un libro grande, forrado en cuero; era del siglo dieciséis y trataba de la medicina natural de aquel entonces. Había un fragmento del uniforme de gala de mi padre, un ceñidor amplio de seda escarlata que eventualmente fue usada para hacer una pantalla para la lámpara al lado de mi cama. Había unos platos de porcelana fina y un juego chino con las figuras pintadas sobre tabletas de marfil  ––nunca entendí cómo se jugaba ese juego que gozaba del nombre “Mah Jhong” ––. Y así, había un sinfín de objetos valiosos, más chucherías sin mayor valor monetario, pero con gran valor de provocar inquietudes y estimular el pensamiento creativo. Así es este libro de Antonio Goicochea Cruzado y creo que se podría darle un subtítulo: “Cuentos del baúl mágico”.

Aquí encontramos animales actuando como si fueran seres humanos. Hay cuentos que hacen al lector reír, cuentos que provocan las ganas de comer los ricos potajes descritos en ellos: panes sabrosos, chicharrones y cuy crocante. Encontramos a un niño vendedor, a las rivales para la elección de una reina de primavera, los conflictos y los celos de los mayores. Otro cuento trata de la tacañería extrema. Algunos cuentos están sazonados con cajamarquinismos, como este fragmento de diálogo:

  ––Pórtate bien, Finita. Nuagarres cosas de lus niñus sin quellus te den. Ubedeciatus patrones.

  ––Así cati será mamita.

Esto me hace pensar en los diálogos entre Scarlett O’Hara y Mammy en “Lo que el viento se llevó”; son diálogos que dan un sabor especial a la historia y se tiene que leerlos con bastante atención.

En este baúl mágico no faltan las mañas, sean de los cazadores, sean de los comerciantes, o de los hacendados que dominaban la vida de los campesinos antes de la Reforma Agraria. En un cuento hay una situación graciosa provocada por el miedo contagioso que sufrimos en los tiempos del terrorismo. En este caso, creo que es especialmente valioso encontrar una dimensión humorística en algo tan terrible y cruel como fue la guerra civil provocada por Sendero Luminoso. Lo digo porque el humor es un elemento en la vida humana que nos ayuda a afrontar los problemas, los desastres y los sufrimientos. Quizás uno de los ejemplos más interesantes de esta manera de ver la vida es la película “La vida es bella”, que logra crear comedia en el campo de concentración Auschwitz. ¿Reír en el contexto de tanto sufrimiento? Sí, si es la única manera de conservar la vida. Tanto Auschwitz como Sendero Luminoso eran diabólicos y una de las maneras más seguras de combatir el Diablo es con el humor. Lo ha dicho Martín Lutero y lo ha dicho su adversario, Santo Tomás Moro. Entonces, un libro con cuentos graciosos, como éste de Antonio Goicochea, nos ayuda a vivir la vida, vivirla en plenitud y afrontar las adversidades, de vencer el stress. Además, como es de esperar en una serie de cuentos y anécdotas sobre la vida andina, nos encontramos con las beatitas, el ambiente religioso, y hasta con el Diablo mismo  ––una fuente inagotable de chistes para contar en cualquier velorio––.

Hay paisajes campestres de sembríos, con sus alegrías y tristezas, la vida y la muerte, la abundancia y la escasez, la picardía y el humor. Un cuento sobre la sequía y la hambruna nos hace recordar a “Los Perros Hambrientos” de Ciro Alegría.  En este cuento también está presente una pincelada de la religión tradicional ancestral: “Los Ayachi subieron a Condorcaca, el cerro tutelar de Condorumi, llevaron coca, licor, cigarros y comida para en conjunto congraciarse con la naturaleza y pedir mejores tiempos”.

También están presentes la injusticia y el racismo, dos lacras que desfiguran este país de todas las sangres, y donde hay una reflexión breve al final muy pertinente en la actualidad: “Ya en casa pensaban en la inequidad de la justicia oficial y la compararon con la que impartía las rondas”. Una figura típica de los pueblos andinos de regular tamaño es el loco ––Cajamarca tiene varios––  y aquí en este libro encontramos a uno. El cuento de la “Rosa Negra” es una fábula digna de Esopo; mientras en una colección de cuentos serranos no pueden faltar los galleros.

Un cuento especial es el del “Concurso de Tejedoras”. Yo, que soy mal pensado, a veces, y sé algo de los líos que pueda haber en torno a un concurso organizado por cualquier municipio provincial  ––de los tramposos concursantes y los vendidos jueces––  me quedé muy gratamente sorprendido a leer este cuento, que es de verdad un tejido sanmiguelino en sí mismo, con su fineza y su sensibilidad. Aquí hay un concurso llevado a cabo con la máxima transparencia y seriedad y se siente la destreza de los dedos hábiles y ágiles confeccionando sus tejidos.

En la última parte del libro encontramos anécdotas y minicuentos que sirven para subrayar las idiosincrasias de la vida cajamarquina.

Todo el libro en conjunto es como un rico abono para cualquier persona que quiere plantar su propio árbol creativo: novela, poesía, o cuento. Aunque un autor quisiera crear algo contemporáneo, algo que refleja una realidad cajamarquina ahora marcada por los celulares, las laptops, los shopping-malls, los jeans y las gorras baseball norteamericanas, lo tiene que hacer consciente que detrás, o debajo, de todo esto hay las ricas vetas del humor, de la picardía y del sufrimiento que Antonio Goicochea presenta y que Johnny Becerra ilustra hábilmente.

                                                                       Miguel Garnett.
 Pis@diablo junto a escritores sanmiguelinos e invitados: Walter Llingán, Ricardo Ayllón (Chimbote), Antonio Goicochea, Jorge Medina y Elmer Rodas, en I Feria del Libro por "Bodas de Oro" del Colegio San Miguel.

Sunday, June 02, 2013

MI LORITO PARLANCHÍN NUEVO LIBRO DE ANTONIO GOICOCHEA / Socorro Barrantes

MI LORITO PARLANCHÍN Y OTROS CUENTOS-SOLICITUD_doc.pdf 


He leído las magistrales presentaciones  que están en el reciente libro de Antonio Goicochea “Mi Lorito Parlanchín y otros Cuentos”, en él, otra vez se nos presenta como dueño de un estilo de escritores cuajados y reconocidos. 



Socorro Barrantes



MI LORITO PARLANCHÍN Y OTROS CUENTOS


Prof. Antonio Goicochea, en anterior presentación de libros en Municipalidad Provincial de San Miguel 
Camino a Llapa, hace muchos años, cuando mi padre no podía faltar a la fiesta de su CAUTIVITO, teníamos que pasar por un manantial enredado en  enorme piedra a la que llamaban El Bautisterio, pues los que pasábamos por aquel camino, éramos bautizados por las cristalinas aguas de sabor sin par. Nos miraban absortos las hermosas lenguas de ciervo, los culantrillos, los helechos y luego del bautizo, se quedaban riendo mientras  ya “bautizados”, subíamos al camión lechero que nos hacía el favor de acercarnos a la gran festividad del Señor Jesús Nazareno Cautivo.


Al leer el reciente libro de Antonio Goicochea Cruzado, siento similar bautizo con las aguas cristalinas, frescas, sencillas, sabias, que este libro nos deja  al leerlo de una sola vez. Quedamos bautizados con el aroma de las manos de la madre amasadora de ricuras de harina, de  bollos y toritos. Nos enredamos sin querer queriendo, en los surcos azarosos de sus páginas y cual loritos caemos en sus enredos muy bien contados. Él, incólume recorre con sencillez la vida apacible y sosegada de otros tiempos. Historias que se hubiesen perdido en los  ARCHIVOS DEL TIEMPO, si no los hubiese quipichado, juntando  illahuas,  dando  forma  al tejido de este magnífico libro, que nos depara la vida cotidiana, perdiéndose, sino fuera por los Antonios que van  juntando la memoria, las huellas, de las almitas humanas y de las cosas, para  hacer entender a los hijos, que son el fruto de la siembra de los abuelos.


Antonio, en su imparable labor de escritor y recogedor de historias, cuentos, relatos, tradiciones y otros cuentos, nos presenta su nuevo libro, con el mismo amor del primero. Como abuelo que es, nos junta  alrededor del fogón de su pecho, al rumor de la ceniza, avivando el fuego de su imaginación creadora. Nos reúne, nos invita pasar al techo de dos aguas de su creación y comienza el relato de los pueblos de esta tierra, con el objetivo de conocerlos, amarlos. Más allá del celular y de las nuevas tecnologías, enciende las llamas vivas de la tierra que lo vio nacer, de las vecinas a donde llega como profesor y enseñador de lo nuestro. Con ese orgullo de mostrar lo que aprendió mirando, sintiendo, gozando y sufriendo.


Nos abre el camino a la valoración de la mujer anónima del pueblo, que realiza mil tareas, sin ser, por lo común, valorada ninguna labor que ella hace en la casa. En ese espacio pequeño y enorme. La mayoría de mujeres de nuestras provincias y distritos, ejerce la creación de nuevos universos para los hijos, quienes  volarán un día hacia espacios que nunca imaginaron en el pequeño poyo de la casa de barro, en el vallecito o puna donde pastaban las ovejas;  en la chacra donde araban con los toros, mugiendo al infinito; entre  la adobera cortando adobes, ladrillos, tejas para las casa de las gentes, donde se abrigan los sueños y las metas que se proponen alcanzar.


Alrededor de ese fuego, como los loritos en parvada, tomamos el vino del futuro y el bizcocho del presente, para arriar banderas que nos han de llevar por otros ríos y otros mares sin fin. Volviendo un día a la fiesta grande de nuestro Patrón Pisa Diablo, San Miguel Arcángel, venimos desde dónde sea y cómo sea a tomar fotos inolvidables del terruño con maquinita fotográfica digital o filmadora de gran resolución.  Ahora los paisanos podrán llevarse este libro y otros tantos de los creadores que,  como Antonio Goicochea, escriben sobre su pueblo, su historia y otros cuentos. Allá en la tierra lejana, leyendo alrededor, no ya del fogón de leña, sino de la chimenea, recordarán que sus pueblos los esperan siempre, a cada rato, para cuando quieran volver y escribir juntos la historia.


Antonio, en cada escrito nos permite conocer, reflexionar en determinada problemática, sin  queja acuciosa, sino en profunda comunión con lo evidente y que muchos, sobre todo las autoridades,  no alcanzan a ver. Sonriendo, nos abre la puerta para hacer algo que falta hacer en el pueblo. Nos sensibiliza en nuestra tarea social y cultural, en la que podemos actuar desde cualquier parte del mundo donde nos hallemos. Por ejemplo el trabajo infantil nos conmueve en ese preciso cuento del niño trabajador desde los tres años.


Antonio no sólo nos regala historias, cuentos, relatos, anécdotas. Nos presenta caminos para andar haciendo una parte de lo mucho que hay qué hacer.


Socorro Barrantes  Zurita
 
Prof. Antonio Goicochea junto a Alcaldes de Bambamarca y San Miguel, director Proyecto Maestros Itinerantes, escritora cajamarquina descendiente llapina Socorro Barrantes directora de revista 'Illapas'  y regidor Manuel Moncada  en pasada presentación de libros en Municipalidad Provincial de San Miguel. Pis@diablo

Saturday, June 01, 2013

Programa Fiesta Patronal en Honor a "San Antonio de Padua" / Centro Poblado "San Antonio de Ojos" - Llapa - San Miguel

Tradicional Festividad Religiosa, Comercial y Deportiva en Honor al Santo Patrón "SAN ANTONIO DE PADUA". 1870 - 2013. Centro Poblado "San Antonio de Ojos", Distrito Llapa, Provncia San Miguel, Región Cajamarca.